Mecánica de los Sábados - Con pincel y paciencia...
 

 

 

Con pincel y paciencia, todo tiene solución

No se amargue más por los pequeños detalles de la pintura de su coche. Si tiene paciencia y está cansado de verlos todos los días, estos pueden disimularse bastante bien con poco dinero. Basta con un fino pincel...
Hay gente que vigila bien el lugar en donde deja su auto. Estos cautos conductores están atentos por si se acerca alguien a ver su coche o si detrás del mismo estacionan un Fiat 600 o un colectivo de línea. También miran con desprecio a aquellos que se hallan pululando por los alrededores de nuestra preciada máquina y pueden llegar a usarla como un mostrador improvisado en una charla de amigos, cerveza de por medio. Al final, por cuidar tanto la integridad de nuestro adorado auto, no disfrutamos siquiera por un segundo de los placeres de la vida.



Pero...en el momento menos pensado una mano anónima se posa sobre el coche y afecta la integridad de la pintura: en medio de un automóvil inmaculado, aparece una saltada de pintura del tamaño de una gota de agua. El daño es casi minúsculo, nadie la ve, solo el mismísimo dueño se percata de que las cosas ya no están como antes. Pero como el propietario del rodado es perfeccionistas y amante de las cosas en su estado puro, seguro no descansará hasta que quede tal como era antes. Y en estas épocas de ajuste, los consejos de Arrancar.com lo van a ayudar para que lo haga con sus propias manos, casi sin gastar un peso...

La tarea que emprenderemos sirve sólo para disimular pequeñas cachaduritas en la pintura y no para aquellos raspones que hayan afectado seriamente el estado de la chapa. Con el paso del tiempo, la chapa que queda al aire libre tras estos pequeños e insignificantes defectos comienza a oxidarse y puede llegar a manchar el resto de la pintura o en el peor de los casos desatar un foco de corrosión que comprometa a mediano plazo el estado del automóvil.

Como primera medida se debe averiguar el nombre, clase y el número de código de la pintura (que debe ser automotriz), datos que en una pinturería o en los talleres oficiales de la marca del auto a reparar seguro podrán brindarnos. Es preferible buscar una cartilla de la misma marca de la pintura original del automóvil. Algunas fábricas comercializan unos pomos que vienen con un aplicador especial para realizar pequeños retoques. Antes de comprar cualquier cosa, es preferible preguntar si ese producto existe para el caso del coche a reparar, pero será indispensable también observar que coincidan los códigos y tipos de los esmaltes.

Antes de comenzar se deben tomar ciertos recaudos para que las cosas no se compliquen: siempre es mejor trabajar dentro de un lugar fresco o al aire libre y si la zona es calurosa sería mejor hacerlo por la mañana antes de que el calor se haga intenso y afecte el los elementos involucrados en esta hazaña. Para no causar daños en el resto de la carrocería, es recomendable aislar el área a reparar de las zonas próximas usando cinta o cortando una especie de máscara protectora de papel. Antes hay que garantizarse de haber limpiado detenidamente el lugar a reparar de la suciedad y el óxido. Luego deje secar bien.



Ahora viene la parte más complicada, que requiere absoluta precisión milimétrica y un pulso casi de cirujano. Rellene con un pincel fino la parte dañada de manera uniforme, sin pintar sobre aquellos lugares que están sanos y tratando de cubrir toda la superficie. Según las implicancias del caso y la superficie afectada, se puede utilizar una lija muy fina para emparejar las superficies y quitar manchas de neumáticos o de plástico.

Conviene tener a mano una esponja o un algodón para absorber cualquier exceso de pintura y luego dejar secar la pintura durante un lapso prudencial ya que a medida que pasa el tiempo, esta se contrae. Si la capa añadida queda por debajo de la principal, repita la operación hasta que quede pareja, pero si no es satisfactorio el brillo que posee la misma puede aplicarse una capa de laca transparente para equipararla con el resto.

Es fácil intuir que todo depende de la gravedad del rayón que sufrió el vehículo, el estado general del mismo y las posibilidades económicas de repararlo. Principalmente se necesita concentración para que el pincel no se meta en donde no corresponde y sobre todo mucha paciencia porque tal vez haya que repetir la operación. Todo sea por el bendito coche.

Fuente: Arrancar.com