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Mantener
el valor de inflado de los neumáticos dentro de los valores prescritos
por el fabricante es muy conveniente para asegurarse del buen
comportamiento del coche en caso de frenadas bruscas o situaciones de
emergencia. Ademas que influye en el consumo de combustible y en la
duración de los neumáticos. Para asegurarse de que la presión en los
neumáticos es correcta se utiliza unos detectores de presión.
Funcionamiento
Existen diferentes sistemas, nosotros estudiamos uno en concreto. En
la figura de abajo podemos ver un esquema de un sistema de control de
presión.

La
base de este circuito esta constituida por el captador de alta
frecuencia, que permanece anclado a la carrocería, conectado a la
corriente de batería y en una posición estática. Sujeto a la rueda y
enfrentado a cada vuelta al captador se encuentra un piezointerruptor,
que va ubicado en la misma llanta de la rueda y que en uno de sus
extremos está en contacto con la presión interna que existe en la cámara
del neumático. Cuando la rueda da una vuelta completa, el captador de
alta frecuencia y el piezointerruptor coinciden y pasan muy próximos el
uno al otro a través de una separación o entrehierro relativamente
pequeño.
Cuando la presión en el interior del neumático. decrece por debajo de
un nivel determinado, por ejemplo, 0,2 bar, el piezointerrutor pierde
presión y se retira por la acción de su muelle. Esto hace que su
contacto interno cierre el circuito. En este momento se forma entre el
detector de presión y el captador de alta presión un circuito
resonante que, al cambiar de frecuencia, modifica su acoplamiento en el
circuito secundario del captador, lo que transforma éste en un impulso
que puede ser recogido por un circuito amplificador, de modo que pueda
mandar información a una luz testigo que se ilumina en el panel de
instrumentos. Al recibir esta señal, el conductor sabe que esta
circulando con una de sus ruedas con baja presión.
El
principio de funcionamiento que hemos descrito lo ha puesto en practica
la casa BOSCH en colaboración con la casa PORSCHE. El sistema recibió
el nombre de las siglas RDK y tiene algunas variantes con referencia al
principio de funcionamiento que hemos descrito anteriormente. En este
caso el interruptor (1) de el esquema de abajo va provisto de membrana,
esta fijado a la llanta. Por cada rueda van fijados dos interruptores de
membrana.

Por
otro lado, el transmisor de alta frecuencia (2) esta instalado en la
pinza de freno. Esta pinza se encuentra anclada y, por lo tanto, fija.
La información mandada por el transmisor de alta frecuencia va a parar
a la centralita electrónica. Esta centralita recibe también información
de las revoluciones por minuto a la que gira la rueda. Estos dos parámetros
le sirven para elaborar una señal que manda al panel de instrumentos
donde se encuentra un display que distingue la posición de cada una de
las ruedas a que hace referencia la alarma. Cuando la presión no es la
correcta, aparece una flecha que señala la rueda donde se esta
produciendo el defecto y que actúa, en una primera etapa, de forma
parpadeante. Si el conductor no revisa la rueda y el estado de la presión
de inflado empeora, la flecha sigue parpadeando. Al mismo tiempo, el
color del display pasa de naranja rojo y, si la situación es peligrosa,
la flecha permanece encendida.
Como se sabe el valor de la presión de inflado también depende de la
temperatura, el sistema RDK tiene en su centralita electrónica un
analizador temocompensador. Este dispositivo es capaz de considerar la
temperatura para reconocer el umbral de presión adecuado en todo
momento, considerando normales los aumentos de presión a medida que
aumenta la temperatura.
La precisión del sistema RDK se encuentra dentro de la tolerancia de
mas menos 0.05 bares, lo que da idea de la exactitud con la que informa
al usuario del estado de presión de cada una de las ruedas.
Otros
sistemas de detectores de inflado.
Además del explicado, el problema puede también resolverse de otro
modo, partiendo del siguiente principio. Cuando una rueda pierde presión,
aumenta su velocidad de rotación. De esta forma, cuando una rueda gira
de manera diferente a lo indicado en la memoria de una centralita electrónica
se puede deducir que su presión de inflado y, por lo tanto su diámetro,
se ha reducido como consecuencia de una falta de presión.
En los automóviles que poseen frenos controlados por ABS es fácil
aprovechar la señal del captador de impulsos del ABS para obtener los
datos necesarios que podamos aprovechar para conocer el estado de las
cuatro ruedas del vehículo en lo que a la presión de los neumáticos
se refiere. La central electrónica del ABS debe estar previamente
dotada de los circuitos necesarios para aprovechar estos datos y
relacionarlos con el estado de presión, según la temperatura y
pasarlos al display que esta en el panel de instrumentos. Este sistema
fue presentado por la marca inglesa de neumáticos DUNLOP.
Del mismo modo la marca francesa MICHELIN ha creado un nuevo accesorio
de alarma de presión de los neumáticos, el sistema MTM. Este sistema
hace que los sensores de las ruedas trabajen por inducción en lugar del
sistema transmisor de alta frecuencia. De hecho, debe disponer de la
inevitable central electrónica donde se procesan los datos. Partiendo
de las señales logradas por inducción y los valores de temperatura del
neumático, la central electrónica puede determinar si el estado de
inflado del neumático se mantiene dentro de los valores de presión
preconizados por el fabricante. La característica especial que se
consigue con este sistema es conocer el estado de inflado incluso en la
rueda de recambio.
Fuente:
www.mecanicavirtual.org |