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Curso rápido de
electricidad del automóvil
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Lamparas utilizadas en el automóvil
Las lamparas están constituidas por un
filamento de tungsteno o wolframio que se une a dos terminales soporte;
el filamento y parte de los terminales se alojan en una ampolla de
vidrio en la que se ha hecho el vacío y se ha llenado con algún gas
inerte (argón, neón, nitrógeno, etc.); los terminales aislados e
inmersos en material cerámico se sacan a un casquillo, éste constituye
el soporte de la lampara y lleva los elementos de sujeción (tetones,
rosca, hendiduras, etc.) por donde se sujeta al portalámparas.
Cuando por el filamento pasa la corriente eléctrica éste se pone
incandescente a elevada temperatura (2000 a 3000ºC) desprendiendo gran
cantidad de Luz y calor por lo que se las conoce como lámparas de
incandescencia; en el automóvil se emplean varios tipos aunque
todos están normalizados y según el empleo reciben el nombre, pudiendo
ser para: faros, pilotos, interiores y testigos.

La lamparas de alumbrado se clasifican de
acuerdo con su casquillo, su potencia y la tensión de funcionamiento.
El tamaño y forma de la ampolla (cristal) depende fundamentalmente de
la potencia de la lampara. En los automóviles actuales, la tensión de
funcionamiento de las lamparas es de 12 V prácticamente en exclusiva.

Tipos de lamparas:
- Plafón (1):
Su ampolla de vidrio es tubular y va provista de dos casquillos en
ambos extremos en los que se conecta el filamento. Se utiliza
fundamentalmente en luces de techo (interior), iluminación de
guantera, maletero y algún piloto de matricula. Se fabrican en
diversos tamaños de ampolla para potencias de 3, 5, 10 y 15 W.
- Pilotos (2):
La forma esférica de la ampolla se alarga en su unión con el
casquillo metálico, provisto de 2 tetones que encajan en un portalámparas
de tipo bayoneta. Este modelo de lampara se utiliza en luces de
posición, iluminación, stop, marcha atrás, etc. Para aplicación
a luces de posición se utilizan preferentemente la de ampolla esférica
y filamento único, con potencias de 5 o 6 W. En luces de señalización,
stop, etc., se emplean las de ampolla alargada con potencia de 15,
18 y 21 W. En otras aplicaciones se usan este tipo de lamparas
provistas de dos filamentos, en cuyo caso, los tetones de su
casquillo están posicionados a distintas alturas.
- Control (3):
Disponen un casquillo con dos tetones simétricos y ampolla esférica
o tubular. Se utilizan como luces testigo de funcionamiento de
diversos aparatos eléctricos, con potencias de 2 a 6 W.
- Lancia (4):
Este tipo de lampara es similar al anterior, pero su casquillo es
mas estrecho y los tetones se que esta provisto son alargados en
lugar de redondos. Se emplea fundamentalmente como señalización de
cuadro de instrumentos, con potencias de 1 y 2 W.
- Wedge (5):
En este tipo de lampara, la lampara tubular se cierra por su
inferior en forma de cuña, quedando plegados sobre ella los hilos
de los extremos del filamento, para su conexión al portalámparas.
En algunos casos este tipo de lampara se suministra con el portalámparas.
Cualquiera de las dos tiene su aplicación en el cuadro de
instrumentos.
- Foco europeo (6):
Este modelo de lampara dispone una ampolla esférica y dos
filamentos especialmente dispuestos como se detallara más adelante.
Los bornes de conexión están ubicados en el extremo del casquillo.
Se utiliza en luces de carretera y cruce.
- Halógena (7):
Al igual que la anterior, se utiliza en alumbrado de carretera y
cruce, así como en faros antiniebla.

Las lamparas van dentro de
los faros que proyectan su luz. Los faros a su vez deben de llevar a
cabo dos tareas opuestas: una trata de conseguir una luz potente para
realizar una conducción segura, con una cierta difusión cerca del vehículo,
a fin de obtener una buena iluminación que permita ver bien el
pavimento y la cuneta. Por otra parte, tiene que evitar que esta potente
luz no deslumbre a los conductores de los vehículos que vienen en
sentido contrario, hace falta otra luz mas baja o de cruce, que sin
deslumbrar, permita una iluminación suficiente para mantener una
velocidad razonable con la suficiente seguridad.
El alumbrado de carretera se
consigue situando la lampara en el interior de la parábola del faro, de
manera que su filamento coincida con el foco geométrico de la misma. Así,
los rayos de luz que emite el filamento son devueltos por el reflector
de manera que en conjunto forman un haz luz paralelo. Si el filamento se
coloca delante del foco geométrico de la parábola, el haz de luz sale
convergente, y si se coloca detrás, divergente. Estos efectos pueden
verse en la figura inferior:

El foco geométrico de una
parábola es por definición, el único punto para el que los rayos
reflejados son paralelos. Para el alumbrado de carretera se obtiene, por
consiguiente, una intensidad luminosa considerable por un haz de rayos
paralelos de gran alcance. Pero esto no es lo que se busca para el
alumbrado de carretera ya que se necesita una proyección de luz a gran
distancia, pero que no se concentre en un punto sino que se extienda por
toda la anchura de la carretera. Para lograr este objetivo el deflector
o cristal que cubre el foco suele ir tallado formando prismas
triangulares, de tal forma que se consiga una desviación hacia abajo
del haz luminoso y una dispersión en el sentido horizontal.

El alumbrado de carretera
por su intensidad llega a deslumbrar a los conductores de los automóviles
que circulan en sentido contrario. Para evitar esto se dispone del
alumbrado de cruce, que se obtiene instalando un segundo filamento por
delante del foco geométrico de la parábola, con lo que se consigue que
los rayos de luz salen de forma convergentes. Este filamento tiene la
peculiaridad de disponer una pequeña pantalla por debajo de él, que
evita que los rayos de luz que despide el filamento hacia abajo, sean
reflejados por la parábola, con lo cual, solamente lo son los que salen
hacia la mitad superior, que parten del reflector con una cierta
inclinación hacia abajo, lo que supone un corte del haz de luz, que
incide en el suelo a una menor distancia evitando el deslumbramiento.
Los filamentos de las
lamparas de carretera y cruce se disponen generalmente en una sola
lampara que tiene tres terminales uno de masa, otro de cruce y el otro
de carretera. La fijación de la lampara al faro se realiza por medio de
un casquillo metálico (G), de manera que encaja en una posición única,
en la cual, la pantalla (C) del filamento de cruce queda posicionada por
debajo de él en el montaje. Para ello el casquillo va provisto de un
resalte que encaja en el foco en una posición predeterminada..

Para aprovechar al máximo
la intensidad luminosa del alumbrado de cruce sin deslumbrar al
conductor que viene en sentido contrario, se utiliza un sistema de
alumbrado llamado de "haz asimétrico". Este efecto consigue
dando una pequeña inclinación a la pantalla situada por debajo del
filamento de luz de cruce, de forma que el corte de haz de luz se
levante en un ángulo de 15º sobre la horizontal a partir del centro y
hacia la derecha. Como se ve en la figura inferior la parte derecha de
la calzada queda mejor iluminada, permitiendo ver mejor el carril por
donde vamos circulando sin deslumbrar a los conductores que vienen en
sentido contrario.

Lamparas halógenas
Aunque se les da este nombre, la forma real de llamarlas es Lámpara de
Halógeno. Para aumentar la intensidad luminosa de una lámpara se puede
aumentar la temperatura de funcionamiento de la misma, pero la forma
constructiva de las lámparas incandescentes limitan su temperatura de
funcionamiento por lo que también se ve limitada su intensidad
luminosa. Las lamparas halógenas presentan la ventaja de que la
intensidad luminosa es muy superior a la de una lámpara convencional,
con un pequeño aumento del consumo de corriente y una vida mas larga de
funcionamiento. La ausencia casi total de ennegrecimiento de la ampolla,
hace que su potencia luminosa sea sensiblemente igual durante toda la
vida útil de la lampara.

En la figura superior puede verse la constitución de una lámpara de
halógeno de doble filamento para carretera y cruce, donde se aprecia la
disposición en linea de ellos y la situación de la pantalla en el de
cruce. El extremo de la ampolla esta recubierto con pintura negra
especial. La zona recubierta con pintura tiene una influencia directa
sobre la distribución de la temperatura en el interior de la ampolla
durante el ciclo de halógeno.
Atendiendo a la forma de la
ampolla, numero de filamentos y posicionamiento de los mismos, existen básicamente
las siguientes clases de lámparas halógenas:
- Lámparas H1,
de ampolla tubular alargada en la que el único filamento está
situado longitudinalmente y separado de la base de apoyo. En su
casquillo se forma un platillo de 11 mm de diámetro. Se utiliza
fundamentalmente en faros de largo alcance y antinieblas, con
potencias de 55, 70 y 100 W.
- Lámpara H2,
similar a la anterior en cuanto a filamento y ampolla, pero de menor
longitud y no dispone de casquillo, sino unas placas de conexión.
Es empleada básicamente en faros auxiliares, con potencias
similares a la anterior.
- Lámpara H3,
cuyo único filamento está situado transversalmente sobre la
ampolla y no dispone de casquillo, acabando el filamento en un cable
con terminal conector. Se utiliza principalmente en faros auxiliares
antiniebla y largo alcance, con potencias similares a las
anteriores.
- Lámpara H4,
que es la mas utilizada en luces de carretera y cruce. Sus dos
filamentos van situados en linea alojados en una ampolla cilíndrica,
que se fija a un casquillo con plataforma de disco para su
acoplamiento a la óptica del faro. En algunos casos, la ampolla
principal se cubre con otra auxiliar que puede ser coloreada para
aplicación a países que utilizan alumbrado intensivo con luz
amarilla. Generalmente se disponen los filamentos con potencias de
55/60 W (cruce-carretera), 70/75 y 90/100 W.
- Lampara H5,
que es similar a la anterior, de la que se diferencia únicamente
por el casquillo, como puede verse en la figura.

El empleo de lampara halógena en lugar
de la convencional representa un fuerte aumento de la energía luminosa.
Para la luz de carretera, 1200 lm (lúmenes) en lugar de los 700 lm de
la lampara convencional y en luz de cruce 750 lm frente a 450 lum. Los
faros halógenos dan una mayor profundidad de visión en la luz de
carretera, mientras que en la de cruce, aunque la distancia iluminada es
la misma, la luz es mucho mas intensa y el haz luminoso mas ancho, lo
que permite ver mejor los bordes de la calzada.
Dada la mayor temperatura de
funcionamiento de la lámpara halógena y su potencia luminosa, se hace
necesario emplear reflectores apropiados a ellas, cuya fabricación
requiere unos niveles de calidad y precisión netamente superiores a los
de un reflector convencional. En cuanto al cristal de la óptica se
refiere, esta mucho mas cuidado el tallado de los prismas encargados de
dirigir con precisión el haz luminoso, especialmente con el
funcionamiento de la luz de cruce.
Con las lámparas halógenas debe tenerse la precaución de no tocar con
los dedos el cristal de cuarzo, pues aparte de las quemaduras que puede
provocar cuando esta caliente, la grasilla depositada con el tacto,
produce una alteración permanente en el cristal con las altas
temperaturas. Por esta razón, cuando se haya tocado el cristal, debe
limpiarse con alcohol antes de poner en servicio la lámpara.
Un tipo de lámpara halógena especial es
aquella que utiliza gas xenón en el interior de la ampolla, con el cual
se consigue una luz más blanca y, por tanto, mas semejante a la luz del
día.
Lamparas de Xenón
Funcionan por descarga de gas, en el interior de la
ampolla hay gas xenón y halogenuros metálicos; para el funcionamiento
se requiere un dispositivo electrónico que debe llevarlo el vehículo
que utilice estas lamparas, el dispositivo enciende la lampara y
controla el arco. Para el encendido el sistema electrónico eleva la
tensión entre los electrodos del interior de la ampolla creandose un
arco de luz gracias al gas xenón y a la gasificación de los
halogenuros metálicos. La temperatura de luz de estas lamparas es de
4100 a 4500ºk frente a los 3200 de las halógenas, por los que es mas
blanca.


Respecto a las halógenas presentan las
siguientes ventajas:
- El rendimiento luminoso es unas tres
veces mayor.
- La energía eléctrica convertida en
calor es mucho menor por lo que se pueden usar faros pequeños y de
materiales plásticos.
- Banda de luz mas amplia.
- Con proyectores de pequeñas
dimensiones se consigue el doble de luz.
- Gran duración, superior a 2000 horas.
Inconvenientes:
- Tardan 60 segundos en dar luz máxima
(3200lm) aunque al segundo dan 800lm (lumenes).
- Necesitan equipo electrónico de
encendido y control.
- Se permite el uso solo en combinación
con sistemas automáticos de regulación de altura de la luz de los
faros y de lavafaros (lo del lavafaros es para que siempre estén
limpios, pues la suciedad es un aislante térmico y sin evacuaciones
del calor se produce avería segura).
- Precio de lámparas e instalación
requerida.
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