Problemas comunes de la Dirección Hidráulica
 
 

 

 

Problemas comunes de la dirección hidráulica

 

Debido a la generación de calor que existe bajo el cofre, a los fluidos con altas temperaturas, al ozono, a la abrasión, la grasa, el aceite y la sal del camino, deberemos reemplazar periódicamente los ensambles de dirección hidráulica para asegurarnos que van a funcionar adecuadamente. Cuando se revisen los ensambles, hay que observar cuidadosamente los siguientes aspectos que indican que la manguera está deteriorada y debe ser reemplazada:

 

Manguera cuarteada quebradiza.
Con el tiempo las mangueras pierden su característica para expanderse y contraerse apropiadamente, y se agrietan o "cuartean". Estas cuarteaduras son ocasionadas por la exposición a calor excesivo.

 

Fugas del fluido en dirección hidráulica.
Es fácilmente detectable por inspección visual de la manguera y las conexiones.

 

Manguera suave y esponjosa
Este es un signo de que el interior de la manguera se ha deteriorado. Cuando las mangueras están suaves al contacto con la mano y llenas de aceite y grasa, hay que reemplazarlas.

Desgaste externo.
Ocasionado por la abrasión y el contacto con partes metálicas, esto puede ocasionar eventualmente que se hagan "hoyos" en la manguera, pudiendo incendiarse bajo presión.

 

Es importante mencionar que no todas las fallas del sistema de dirección hidráulica son detectables al observarlas externamente. La manguera se puede deteriorar en la parte interna, causando que pequeñas partículas de tubo se desprendan y circulen por el sistema. Estas pequeñas partículas pueden causar daños graves en la bomba de la dirección, cilindros, o alguna otra parte del sistema, que resulten en reparaciones costosas.

Nuestros especialistas te sugieren que los ensambles de dirección hidráulica se reemplacen en intervalos regulares, digamos cada cinco años sin importar como se vean, esto con el fin de dar un buen mantenimiento al vehículo.

 

 

Fuente: Revista "Sin Parar" Num. 45 (Gates)

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