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Rectificado
y reconstrucción de Motores:
La
especialidad de Rectificado y/o Reconstrucción de motores constituye
una práctica profesional de fuerte arraigo en la cultura empresarial de
nuestro sector. Hablamos de una disciplina laboral que en sus orígenes
se nos presentaba con frecuencia impregnada de una imagen casi
artesanal, pero que hoy en día es capaz de demostrar su plena
viabilidad como elemento de negocio para el taller independiente. La
incorporación de las más modernas técnicas -en lo que se refiere a
equipos, herramientas y procesos de reparación- hacen posible la
resolución de todas las necesidades que puedan plantearse derivadas de
los modernos y complejos diseños de los motores actuales.
Según el
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra rectificar
(en una de sus múltiples acepciones) significa: corregir las
imperfecciones, errores o defectos de una cosa ya hecha. Esta es una
definición que puede ajustarse perfectamente a parte del tema que
desarrollamos en estas líneas: El rectificado y/o la reconstrucción de
motores.
Básicamente,
la especialidad de rectificado de motores consiste en perfeccionar los
componentes desgastados de un motor, sustituyendo algunos de ellos como
los pistones y los cojinetes sobredimensionados respecto al conjunto
bloque, cigüeñal y bielas. Y con respecto a la culata, procediendo al
cambio de guías, rectificado o sustitución de válvulas, control de
estanqueidad y planificado.
A grandes
rasgos estos son algunos de los componentes que resultan afectados en
una operación de rectificado de motor. En muchos casos (la mayoría),
los profesionales del taller reciben los componentes rectificados para
posteriormente proceder a su montaje en el taller, hasta completar el
conjunto motor para su posterior instalación en el vehículo. A
diferencia de esta operación, los motores reconstruidos suelen
entregarse al taller completamente montados y listos para ser instalados
en el vehículo en cuestión. Por su parte, el taller entrega el casco
(motor viejo sustituido) al proveedor de motores -empresas
especializadas en esta materia- cerrando el ciclo operativo.
Necesidad
de rectificación
Sin
lugar a dudas, el motor aglutina a la mayor parte de los elementos más
importantes de los vehículos. De su correcto funcionamiento depende, no
sólo la propia movilidad del vehículo, sino también la correcta
interrelación de todos los demás componentes. No debemos olvidar que
los motores son unidades mecánicas sometidas a condiciones de
funcionamiento muy exigentes a lo largo de su vida útil. Esto hace que
su fiabilidad sea uno de los factores sobre los que se deposita mayor
atención. Normalmente los motores modernos cumplen sobradamente con las
pautas de calidad exigibles para la función para la que han sido
creados. Sin embargo, hasta el motor más fiable, eficaz y duradero
puede dejar de funcionar alguna vez, incluso cuando las medidas de
mantenimiento y de servicio se hayan realizado correctamente. En este
mismo sentido hay que añadir que cuando se usa el vehículo de manera
intensiva se acorta la vida del motor más que la del propio vehículo.
Trastornos e irregularidades del motor durante su funcionamiento pueden
conducir a sobrecargas térmicas o dinámicas que pueden provocar serios
daños en las piezas más expuestas a este tipo de fenómenos. Las averías
que se producen en los motores por éstas y otras causas similares
suelen comportar una gravedad especial.
Esto hace que
muchos usuarios se planteen la posibilidad de cambiar de vehículo
cuando presuponen un elevado importe de las reparaciones necesarias. No
obstante, existe la posibilidad real de proceder a una renovación
parcial de algunos elementos del motor e incluso de todo el conjunto por
mucho menos de lo que pudiéramos imaginar.
Es aquí donde
entran en juego las empresas especializadas en la rectificación y
reconstrucción de motores. Firmas que, a través de la tecnología y la
experiencia profesional, ponen al alcance de muchos talleres una vía
alternativa de negocio basada en su actividad reparadora.
Un
mercado que se mantiene
La especialidad
a la que hacemos alusión en este informe, se inscribe en un mercado que
a lo largo de los últimos años se ha mantenido en una situación
bastante estable.
Podríamos
decir que uno de los referentes en la conservación de estas condiciones
comerciales se debe, en gran parte, a la demanda de este tipo de
servicios por parte de los propietarios de vehículos comerciales y de
uso profesional (flotas, transportistas, etc).
Normalmente los propietarios de automóviles turismos de uso privado
suelen optar por el cambio de vehículo, dadas las facilidades que
ofrecen los fabricantes en el momento de la compra. De esta forma puede
afirmarse que se trata de un mercado hecho por y para profesionales casi
en exclusividad.
Interesantes
Ventajas
La actividad de
rectificado y reconstrucción de motores aporta algunas importantes
ventajas para el usuario y para el taller. El primero se beneficia de
una buena solución a sus problemas con una excelente relación
calidad-precio. El segundo, puede facturar más horas de trabajo en
concepto de mano de obra y, a la vez, puede hacer mejor precio a sus
clientes.
Por otra parte,
la fiabilidad del producto como consecuencia de los distintos controles
de calidad aplicados en todos los procesos, unida al uso de componentes
de alta calidad (realizados en un gran porcentaje por fabricantes de
primer equipo) se traducen en un alto valor añadido para el taller mecánico
en cuanto al servicio que puede prestar a sus clientes. Un servicio que
va más allá de la mera sustitución de un motor por otro, ya que puede
asegurarse el seguimiento en el mantenimiento del nuevo conjunto durante
mucho tiempo.
Finalmente hay
que destacar un importante aspecto relacionado con las garantías de
calidad de estos productos y servicios. Normalmente las empresas
rectificadoras o reconstructoras ofrecen una cobertura a sus productos
de un año sin límite de kilometraje como término medio. Lo que viene
a ser otra ventaja añadida a tener muy en cuenta. Como es lógico, el
taller se beneficia además del soporte técnico y asistencial que
puedan prestarle estas firmas.
Precios
Como no podía
ser de otro modo, las cuestiones que tienen que ver con los precios de
estos productos y servicios varían mucho en función del motor del que
se trate, de la potencia del mismo, del número de cilindros que
incorpore, de la marca del vehículo, de las condiciones establecidas
por el rectificador o el reconstructor, etc.
Algunos
profesionales encuestados apuntan que, independientemente del precio
final, de cara al usuario un motor reconstruido puede suponer hasta un
25 por ciento de ahorro respecto al precio de un motor nuevo. Para las
operaciones de rectificado los precios son notablemente inferiores.
Sea como fuere,
lo cierto es que el rectificado o la reconstrucción de motores si bien
se trata de distintas cuestiones, éstas confluyen en un mismo fin y
suponen una buena alternativa de negocio para el taller. No debemos
olvidar que el aumento del parque automovilístico experimentado a lo
largo de los últimos años es un excelente caldo de cultivo para las
consecuentes tareas de reparación en todas las vertientes. Como hemos
comentado anteriormente, esta especialidad está inscrita en un mercado
que prácticamente se limita a los profesionales del transporte por
carretera y similares.
Fuente: Canbus |