|
Escuelas de manejo
|
Escuelas de manejo
|
| |
Tomar
clases para aprender a manejar puede convertirse en una desagradable
experiencia si el maestro no es el adecuado. Con frecuencia sucede que los
padres, los hermanos mayores, los tíos o los amigos fungen como
instructores, pero muchas veces sólo logran que las clases incrementen el
temor y el nerviosismo de los alumnos. Si para evitar esos problemas has
pensado en recurrir a los servicios de una escuela de manejo, aquí
encontrarás algunas sugerencias sobre cómo contratarla, sus características
y ventajas, el costo aproximado y la duración de los cursos, y te decimos
lo que debes tomar en cuenta antes de contratar estos servicios para
evitar desengaños.
|
| |
Lo
que ofrecen |
| |
Una de las principales características de
las escuelas de manejo es que cuentan con instructores especializados, es
decir, son personas que inspiran confianza, con mucha paciencia y temple,
además de tener amplia experiencia (por lo menos 15 años) en la conducción
de automóviles.
Por lo regular, los cursos consisten en cinco horas de práctica y cinco
de teoría, aunque estas últimas no son obligatorias.
El horario que ofrecen la mayoría de las escuelas de manejo investigadas
es bastante flexible: el alumno puede elegir para el curso práctico el
horario que más le convenga, entre las 8:00 de la mañana y las 8:00 de
la noche.
Por el contrario, el curso teórico se imparte semanalmente y en un
horario fijo. En éste se estudia el Reglamento de Tránsito, así como
aspectos específicos de educación vial y nociones elementales de mecánica;
algunas escuela entregan a sus alumnos un manual impreso en el que se
explican los contenidos del curso.
Los precios y los planes de enseñanza varían de una escuela a otra, pero
generalmente todas cuentan con un plan básico y otro intensivo; el
primero fluctúa entre los 290 y los 500 pesos, mientras que el segundo es
de tres horas diarias durante dos días y su costo puede ir de los 390 a
los 500 pesos.
Asimismo hay escuelas que proporcionan el curso utilizando el propio auto
del alumno, pero en esos casos lo ideal es que el interesado tome
previamente el curso básico y que cuente con licencia para conducir y que
el vehículo en cuestión esté asegurado.
El costo de este curso es un poco más elevado, ya que la responsabilidad
de los maestros es mayor, pues los autos que son propiedad de las escuelas
cuentan con una extensión del freno y el instructor puede usarlo en caso
necesario.
Anteriormente los auto-escuelas tenían una sistema de doble control, es
decir, dos volantes, pedales y palanca de velocidades dobles, pero se
comprobó que con este sistema de seguridad los alumnos se confiaban y no
se esforzaban por aprender.
Actualmente las clases prácticas se realizan en calles, avenidas, ejes
viales y vías rápidas para que el alumno aprenda a conducir en
situaciones con distintos grados de dificultad y velocidad. |
| |
Antes
de contratar |
| |
| • |
Antes de elegir una
escuela de manejo compare precios; indague acerca de los modelos
de los automóviles que se usan para impartir las clases; pregunte
en qué consisten los cursos y qué horarios ofrecen. |
| • |
Verifique que la escuela
esté formalmente establecida. |
| • |
Antes de que empiece el
curso observe el estado físico del vehículo; los automóviles
para aprender a conducir no deben ser muy viejos. |
| • |
Exija que las horas prácticas
sean efectivamente de manejo. |
| • |
Si tiene algún problema
con el instructor, no dude en reportarlo en la escuela. |
| • |
Aunque por lo general
este tipo de escuelas no celebra contrato alguno con el cliente,
exija que cuando menos le entreguen un recibo que contenga el
nombre de la escuela, su RFC, domicilio y teléfonos. |
| • |
Indague si la escuela
realiza el trámite para obtener su licencia y si ello tiene un
costo extra. |
|
| |
Fuente: Procuraduría
Federal del Consumidor |
 |
 |
|