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Así se lava un automóvil
La buena conservación del automóvil es una de las cosas que más tiempo hay que dedicarle. Para el caso uno se pone bastante quisquilloso y pretende que no quede ni una partícula de polvo sobre el coche, faena que el paso de una bandada de palomas puede arruinar... y desatar la cólera.
Pero hay que tener en cuenta que la carrocería no es lo único que se ensucia sino que la parte que no se ve (léase piso) suele quedar sucia luego de un lavado de sábado a la tarde hecho a las apuradas con una manguera. A pesar de que lavar el auto por cuenta propia sea una terapia, conviene periódicamente llevarlo a un lavadero para que lo limpien profundamente, sobre todo en aquellos lugares donde la suciedad rebelde se aloja, pudiendo desatar focos de corrosión en el futuro. Pero igual vamos a aprender cómo lavar un poco mejor nuestro auto. Y manos a la obra !! Como primer paso para dar inicio al
ritual hay que sacar las alfombras del interior y sacudirlas, pasar un trapo
seco o plumero sobre el tablero, la consola y los paneles de puerta pero tenga
mucho cuidado con las perillas, palancas y similares. Mejor será repasarlas
especialmente con un pincel nuevo para que la suciedad salga.
Para ser honestos, no recomendamos limpiar el motor por cuenta propia ya que un chorro de agua aplicado en una de las partes sensibles del mismo puede dejarlo de a pie. En todo caso antes lavar el auto con las propias manos haga que verdaderos profesionales traten su motor porque si está sucio con aceite o grasa (más la tierra pegada) las partes eléctricas no funcionarán normalmente y se perderá potencia Tampoco le recomendamos que recubra la parte exterior del piso con aceite y gasoil, una vieja receta aplicada por años, pues es inútil además de corroer todos los bujes y tacos de goma que encuentre a su paso. Una vez retirada la mugre de la superficie del auto y manguereado el piso y el interior de los guardabarros con la mayor furia posible hay que enjabonar todo, pero atención¡¡¡ no use detergente lavavajilla porque es cáustico y termina con el brillo de la pintura. Lo recomendable es shampoo para lavado de coches o en todo caso el que se usa en el baño. Recubra y estire el shapoo por cada centímetro de la carrocería cepillando con insistencia en redondo hasta los zócalos y los pasarruedas para luego comenzar a enjuagar con abundante agua. Recuerde que el secreto de un buen lavado radica en un enjuague efectivo, por eso la conveniencia de hacerlo en un lavadero. Finalizada la parte pesada del trámite hay que secarlo de punta a punta con un trapo, pero para facilitar esta pesada tarea puede conseguirse una rejilla de goma que absorve el agua, se escurre y está seca otra vez. Recuerde secar bien todos los cristales y luego aplicarles algún líquido limpia-vidrios para remover la grasitud de los mismos.
Si tiene revividor puede pasarle a las gomas y al plástico de los paragolpes y las baguetas, si es que su auto los tiene. Pero este es el último paso. Y listo su auto quedará brillando de limpio!!!! Fuente: Arrancar.com
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