El Pistoneo Una de las causas más comúnmente asociadas a este efecto es el uso de combustible inadecuado, es decir, que este efecto se puede producir por la utilización de combustible con un grado de octanaje menor al que realmente necesita el motor (cabe destacar que el combustible requerido por el motor se encuentra particularmente afectado por la relación de compresión del mismo).
Contrario a lo que muchas veces creemos, los combustibles de “bajo octanaje” como es el caso de la gasolina de 87 octanos son más explosivos o se encienden más rápido que las de alto octanaje como por ejemplo la gasolina de 93, es por esto que dependiendo de las condiciones de presión (compresión) y temperatura interna del motor se enciende al mismo tiempo o incluso antes de que la bujía produzca la chispa que controla el tiempo optimo de encendido. Este efecto también se conoce con el nombre de autoignición (autoencendido) y resulta del encuentro de dos o más “frentes de fuego” o “frentes de llama” distintos dentro de la cámara de combustión, lo que produce esfuerzos desiguales sobre la superficie del pistón que generan el efecto mencionado. En vehículos carburados este efecto de autoencendido pudiera llegar incluso a impedir el apagado o fin del período de funcionamiento del motor de forma voluntaria por parte del conductor. Existen otros factores diferentes a la gasolina que pudieran producir pistoneo, por ejemplo, el ajuste de la sincronización del tiempo de encendido en los vehículos que utilizan “distribuidor”, el cual es fácilmente corregible con las herramientas especiales comunes para este ajuste, como por ejemplo la “lámpara estroboscópica” mejor conocida como “lámpara de tiempo” (este nombre lo recibe en referencia al momento adecuado para iniciar la combustión). La mayoría de vehículos modernos no lleva ningún tipo de graduación manual para evitar este efecto. La electrónica moderna se ha encargado de proveer procesadores o microcomputadores que continuamente calculan el momento exacto a través de componentes con capacidad de detección de estos efectos a niveles incluso no audibles para el ser humano. La arquitectura del pistón, así como la aparición de nuevas aleaciones y procesos en la fabricación del mismo también contribuyen a la minimización o desaparición de este preocupante efecto. El pistoneo es señal inequívoca de que se están
produciendo daños en los componentes internos del motor, evite rodar con el vehículo
durante tiempos prolongados mientras exista este efecto. Fuente: www.TodoAuto.com.ve
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