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costumbres que acortan la vida de tu coche
Si usted es de esas
personas que se preocupan por su coche y deciden tomar una actitud
proactiva para evitar daños en su vehículo, entonces este artículo le
va a ser de interés. La mayoría de nosotros hacemos inconscientemente
una serie de cosas a nuestro coche que lo afectan drásticamente y que
muy probablemente lo orillen a un retiro prematuro, sin embargo, si nos
conscientizamos es posible evitar estas acciones y prolongar la vida de
nuestro vehículo.
Las costumbres más arraigadas que afectan la vida de nuestro coche se
detallan a continuación, si usted encuentra alguna de estas costumbres
dentro de sus hábitos de manejo, no se preocupe, es muy sencillo
eliminarlas y su coche se lo agradecerá.
- Agregar aditivos al aceite. Los
aceites de motor actuales contienen una mezcla de aditivos 100%
compatibles que brindan máxima protección al motor. Si se agregan
otros aditivos se pierde el equilibrio entre los componentes del
aceite y se pierde efectividad en la lubricación. Además, algunos
aditivos al ser sometidos a altas temperaturas se evaporan y
finalmente va a dar al sistema de escape provocando daños a largo
plazo.
- No utilizar el freno de mano al
estacionar el coche. Cuando la palanca de velocidades se coloca
en “park” (P) un pequeño perno se introduce entre los dientes
de la salida de la transmisión fijándola en esta posición. Si el
vehículo se encuentra estacionado en una superficie plana, se
aplica muy poca presión a este perno y transmisión. Sin embargo,
si se estaciona en una pendiente, el peso del vehículo genera una
presión importante sobre la transmisión y el pequeño perno, ya
que esto es lo único que evita que el vehículo se desplace. Si
aplicamos el freno de mano el peso del coche caerá sobre el freno y
no sobre la transmisión, aumentando así la vida de ésta.
- Cambio de reversa a “drive”
cuando el vehículo está en movimiento (o viceversa). En los
vehículos equipados con transmisión automática, es común
observar que el conductor mueve el coche hacia atrás y luego sin
esperar a que el coche se detenga, mueve la palanca de velocidades a
“drive”. Esto provoca que se cambie la dirección del fluido de
la transmisión mientras se encuentra en movimiento, generando una
presión excesiva en las válvulas. Si esperamos a que el coche se
detenga totalmente antes de cambiar la palanca de velocidades de
posición, entonces estaremos evitando un desgaste innecesario y
prolongaremos la vida de la transmisión.
- Uso inadecuado del clutch
(embrague). En los vehículos equipados con transmisión manual
es común observar que el conductor no pisa totalmente el clutch al
realizar cambios, o bien no lo suelta totalmente y conduce con el
clutch a medio recorrido. Esta costumbre genera presiones excesivas
en los discos del embrague acortando su vida. El clutch debe pisarse
hasta el punto en que los cambios de velocidades se llevan a cabo de
una manera suave.
- Consumir el combustible hasta el
fondo del tanque. El permitir que el tanque de gasolina se
consuma casi totalmente trae consecuencias importantes. Primero, al
utilizar la gasolina del fondo del tanque se incrementa la
probabilidad de bombear suciedad, aire o humedad que se encuentre en
el tanque afectando la vida del filtro de gasolina y el desempeño
del coche. Segundo, la gasolina funciona como medio de enfriamiento
de la bomba de combustible, y al no tener suficiente combustible en
el tanque se puede dañar la bomba por sobrecalentamiento. Es
recomendable tener al menos ¼ de tanque en todo momento.
- Utilizar el shampoo equivocado al
lavar el coche. Algunas personas utilizan detergente para ropa o
vajilla para lavar el coche. La verdad es que este tipo de
detergente elimina las manchas pero también elimina una porción de
la capa protectora de la pintura. El uso continuo de detergentes
hace que la pintura se vuelva opaca y susceptible a mancharse.
Gastar un poco en conseguir un buen shampoo para coche vale la pena
ya que éstos están diseñados para conservar la capa protectora de
la pintura. Por otra parte, cada 6 meses se debe aplicar cera al vehículo
para mantenerlo limpio. Es recomendable utilizar shampoo y cera de
la misma marca puesto que los fabricantes se aseguran de que sean
compatibles.
- Manejar por calles muy transitadas
con arranques y paradas continuas. La mayoría de los
conductores están conscientes que los arranques y paradas excesivas
son malos para la durabilidad del vehículo, sin embargo, muy pocas
personas hacen algo para evitarlo. Paradas fuertes y arranques
agresivos aceleran el deterioro del motor, sistema de frenos y
suspensión. Es imposible evitar el desgaste de estas piezas, sin
embargo, es posible minimizarlo con un manejo sin acelerones ni
frenadas repentinas.
- Calentamiento del motor inadecuado.
Hace treinta años se tenía la costumbre de encender el motor y
dejarlo calentar por 5 o 10 minutos antes de conducirlo. En la
actualidad algunas personas lo siguen haciendo aunque ya no es
necesario. Es decir, la idea es correcta pero esa no es la manera práctica
de llevarla a cabo. Es cierto que el mayor desgaste de las piezas
del motor ocurre en los primeros minutos de haber sido encendido,
pero eso no implica que el coche deba estar detenido mientras se
calienta. Lo más recomendable es calentar el motor en movimiento
siendo especialmente precavido para evitar acelerones excesivos y
altas revoluciones del motor. Una vez que el motor haya alcanzado su
temperatura normal de trabajo, se puede conducir de manera
ordinaria. El calentar el motor en movimiento también contribuye de
manera importante a reducir la contaminación ambiental, ya que el
vehículo permanece encendido menos tiempo.
- Encendido y apagado excesivo de
motor. Cada vez que el motor es encendido, se produce desgaste
en algunas de sus partes vitales. Apagar y encender el motor debe de
minimizarse a lo largo del día para mantener en mejor estado el
motor. Al momento de estacionarse es importante encontrar un buen
lugar para evitar la necesidad de moverlo nuevamente por colocarlo
en un mejor lugar o porque estamos obstruyendo el paso de alguien
mas.
- Mantenimiento reactivo. Muchas
personas realizan mantenimiento a su coche sólo cuando éste ha
dejado de funcionar. Cuando el motor deja de funcionar es muy
probable que la falla original ya haya dañado algunos otros
componentes y la reparación resulte mucho más costosa y genere
nuevos problemas. El mejor consejo es apegarse al programa de
mantenimiento preventivo de su vehículo.
Fuente: www.aprendeamanejar.com
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